Equipo
La talla permite al artista trabajar con
la naturaleza de una forma muy especial.
Al contrario que en otras actividades, el
tallista no crea su medio, la naturaleza
lo ha creado para él. La genialidad consiste
en descubrir la obra visualizada en la madera
antes de empezar a tallarla y mantener esa
visión mientras la vamos transformando.
Selección de la madera.
Existen cuatro criterios para seleccionar
la madera con la que tallar.
Primero la dureza. Esta forma d e talla se basa en el esfuerzo de una mano,
al contrario que la talla con formón en la
que se utiliza la ayuda del mazo. Las maderas
blandas ofrecen más control. Con menos presión
se puede uno concentrar en la precisión de
los cortes, también es menos cansado. Sin
embargo si estamos decorando muebles, necesitaremos
más resistencia en el material utilizado,
en este caso es mejor no realizar un diseño
que implique cortes profundos. Por otro lado
las maderas muy blandas se astillan aún utilizando
un cuchillo muy afilado.
Segundo la veta. Esta ha de ser compacta
y recta. Las maderas de veta abierta,
como
la caoba, tienen tendencia a astillarse
y
limitan la complejidad del diseño.
Las de
veta irregular impiden el control y
la precisión
necesarias.
Tercero el dibujo. Si la veta de la
madera
tiene un dibujo interesante por si
mismo
(como el roble, el olivo, etc ...)
competirá
con nuestro trabajo. Mejor utilizar
maderas
que no sean espectaculares.
Cuarto el color. Las maderas claras
nos dan
más control sobre las luces y sombras
que
enfatizan la talla, las maderas obscuras
o teñidas tienden a limitar el efecto
de
luces y sombras.
La reina de las maderas para la talla
con
cuchillo es el tilo, presente en todo
el
hemisferio norte : Tilia Americana
y Tilia
Vulgaris. El álamo estaría en segundo
lugar,
así como el pino. Pero el tilo es un
placer
para la talla, con un increible control
de
corte tanto a favor de veta como a
través
de veta.
Herramientas.
La talla con esta técnica requiere
sólo una
herramienta: el cuchillo de tallar.
Hay tres
factores importantes a considerar:
acero,
mango y forma de la hoja.
El acero ideal será de primera calidad (W1
o W2) con alto contenido en carbono para
que mantenga mejor el afilado, y estará forjado,
no estampado. La hoja tendrá suficiente grueso para soportar
la presión.
El mango será de madera firme, de tacto
agradable
y con una forma que permita agarrarlo
con
comodidad durante horas.
La forma de la hoja ha de ser inclinada
para
que el cuchillo penetre en la madera
en el
ángulo correcto sin tener que adoptar
posturas
forzadas, en caso contrario nuestra
mano
se cansará rápidamente.
He utilizado varios cuchillos en mis tallas,
mi preferido es un Cape Forge (Maine, USA)
hecho a mano.
Adicionalmente necesitaremos un lápiz grado
B, un compás, reglas (recta y de curvas),
una escobilla y una goma de borrar blanca.
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